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The Economist destaca modelo de atención renal en Colombia como uno de los mejores de Latinoamérica

Comunicado de prensa
  • Según el informe, el modelo colombiano se asemeja al de Ontario, Canadá, considerado por expertos como uno de los mejores del mundo.

  • En Colombia, en el 2017, se reportaron más de 4.1 millones de personas con enfermedad renal crónica o alguna de sus enfermedades precursoras como la Diabetes o la Hipertensión Arterial.

  • El informe fue presentado en un Foro organizado por la Escuela de Gobierno de la Universidad de los Andes y Baxter - RTS en Bogotá.

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Bogotá, Colombia - November 16, 2018

La reconocida revista internacional The Economist publicó un reportaje sobre el cuidado de la salud renal en Latinoamérica, en el cual destaca que el modelo colombiano es uno de los mejores de la región, alcanzando incluso semejanzas con el modelo desarrollado en Ontario, Canadá, y que es, según los expertos, uno de los mejores del mundo.

El informe fue presentado por la Escuela de Gobierno de la Universidad de los Andes y Baxter – RTS en el Foro “Generación de valor en el cuidado de la salud renal en Latinoamérica” que contó con la participación del Ministro de Salud, Juan Pablo Uribe. El equipo de The Economist evaluó los desafíos que la enfermedad renal crónica (ERC) representa para los sistemas de salud, profesionales de la salud, pacientes y sus cuidadores en los países de América Latina.

Según lo afirmó el Ministro de Salud, Juan Pablo Uribe, “Colombia viene progresando en muchos aspectos de su desarrollo social. El hecho que hoy estemos hablando de Enfermedad Renal Crónica y que The Economist reconozca nuestro modelo de atención de esta enfermedad, es un avance que antes no teníamos. Aunque también debemos reconocer que hay zonas del país donde aún nos falta cobertura y atención, dónde aún queda trabajo por hacer”.

Dicha investigación identificó una necesidad general de los países analizados de mejorar los servicios renales, incluyendo el acceso a cuidados, y un esfuerzo por desarrollar un registro oficial de la enfermedad como plataforma para operativizar los mecanismos de pago basados en el valor.

A pesar de este panorama general y según lo dijo en el evento David Humphreys, Director de Política Pública de Salud de The Economist, “Colombia es la excepción en esta investigación, ya que tiene un sistema desarrollado que tiene semejanzas con el sistema de cuidado renal en Ontario, Canadá. El país ofrece acceso universal a tratamientos renales y ha establecido una agencia gubernamental para encarar el desafío de la enfermedad renal y esto ha llevado al desarrollo de un registro de la enfermedad renal y a mecanismos de pago basados en resultados”.

Dicho sistema es la Cuenta de Alto Costo que existe en Colombia desde el 2007 y a través de la cual se abordan las enfermedades consideradas de Alto Costo como un tema de impacto para el país. Sobre este asunto el reportaje destaca que:

“Colombia ha demostrado el entendimiento que tiene sobre el desafío que representa el cuidado renal en los últimos años a través de sus esfuerzos para minimizar la carga para los pacientes y el sistema de salud. Se han tomado medidas para aumentar el conocimiento del impacto real que representa la enfermedad renal, y con esa información, Colombia ha desarrollado e implementado estrategias para mejorar el cuidado y reducir los costos. En otros países, sin embargo, como Brasil, Chile y México, la información es mínima y la recolección de datos no es una prioridad”.

El informe también resalta que Colombia es de los países de la región que cuenta con un enfoque de integralidad para la cobertura total de la atención del paciente con requerimiento de diálisis o trasplante renal. Esta cobertura es garantizada con igualdad para todos los pacientes de régimen contributivo y subsidiado. Además, el país cuenta con los suficientes centros de diálisis para cubrir a todos los pacientes. Puntos que según el informe son oportunidades en países como México y Brasil, por ejemplo.

Para Alfonso Bunch. Nefrólogo Director Médico de RTS, “el modelo de salud colombiano se destaca de resto de países principalmente porque podemos tener una cobertura casi universal de la atención renal y esto nos lleva a contar con una información muy precisa del número de pacientes que tenemos con ERC y sus características”.

Así mismo, The Economist destacó de Colombia que el modelo común del cuidado renal para pacientes con diálisis abarca un equipo multidisciplinario que incluye nefrólogos, enfermeras, psicólogos y trabajadores sociales. También destaca que la política en salud en Colombia tiene oportunidades en términos de una mejor implementación de lo ya establecido para mejorar la atención del paciente renal, por ejemplo, en el marco de la Política de Atención Integral en Salud MIAS.

En cuanto a la forma de pago por resultados, el reportaje afirma que es un ejemplo a seguir para toda la región el mecanismo implementado por Colombia en donde las aseguradoras tienen que proporcionar datos de los pacientes asegurados para recibir los pagos. Este sistema, según The Economist, fomenta la recolección de datos y al mismo tiempo genera valor.

“De todos los países en Latinoamérica, el modelo del cuidado renal en Colombia es el más avanzado y el que más se acerca a un modelo de asistencia médica basado en el valor”, dice en un aparte el reportaje.

Sin embargo, en algunos puntos señala el informe que aún existe un camino por avanzar para Colombia en algunos temas. Por ejemplo, en materia de prevalencia de uso de terapia renal de sustitución (TRS), donde está por debajo del promedio de América Latina y en la identificación de los pacientes.

Del mismo modo señala que en el país es necesario alinear los incentivos e intereses de los actores para mejorar la adopción de la diálisis peritoneal como una opción de acceso a los servicios de salud y manejo en casa.

 

Panorama general en Latinoamérica

The Economist asegura que en América Latina ha existido un importante desarrollo socioeconómico en las últimas décadas, la desigualdad sigue siendo una realidad y las personas con un nivel socioeconómico medio y alto generalmente son las que tienen mayor acceso a tratamientos de diversas enfermedades, incluyendo las renales. Las cifras hablan de que, en Latinoamérica, en el 2013, 669 pacientes por cada millón de personas (pmp) accedieron a la TRS, siendo Panamá, Brasil, Argentina, Uruguay, Chile, México (Estado de Jalisco) y Puerto Rico los que reportaron una incidencia encima de la media en orden creciente.

Sin embargo, es complicado determinar el número real de pacientes en la región debido a la falta de registros en los países, con excepción de Colombia. Pese a esto los índices muestran que las terapias renales sustitutivas han aumentado continuamente desde el 2009.

“Esto puede significar que el acceso al tratamiento es bajo, o que Colombia tiene mejores estrategias de prevención y un mejor manejo de las asistencias médicas en general y de la enfermedad renal en particular, en comparación a otros países de Latinoamérica, alcanzando así niveles de calidad parecidos a aquellos en países desarrollados. México, por el contrario, tiene un índice de prevalencia mucho más alta de la TRS, lo cual sugiere que el acceso al tratamiento ha mejorado, pero también que existe una mala gestión de los factores de riesgo y en la prevención del avance de la enfermedad”.

El informe afirma que los países en Latinoamérica necesitan reconocer el desafío que representa la enfermedad renal, y desarrollar sistemas de salud y modelos de cuidado renal que sean capaces de reducir la carga de la enfermedad.

La ERC ha sido identificada como una de las diez principales causas de muerte temprana en diversos países de Latinoamérica, incluyendo Chile, Colombia y México.

 

Sobre la Enfermedad Renal Crónica

La enfermedad renal crónica (ERC) es una pérdida progresiva de las funciones renales, que está frecuentemente asociada a otras condiciones. Es una de las enfermedades que representa una carga alta y que requiere de esfuerzos coordinados.

La enfermedad renal crónica (ERC) es un término utilizado para describir un funcionamiento anormal de la función renal y/o su estructura. Es un síndrome caracterizado por la pérdida progresiva de la función renal y está frecuentemente asociada a otras enfermedades, principalmente enfermedades cardiovasculares. La ERC generalmente es asintomática, pero se puede detectar mediante marcadores de funciones renales tales como la tasa de filtración glomerular.

Existen principalmente dos tipos de diálisis: hemodiálisis y diálisis peritoneal. En la hemodiálisis se extrae la sangre del organismo del paciente, se filtra por una máquina y luego la sangre filtrada vuelve a entrar en el organismo. Este procedimiento generalmente es realizado en un hospital o en una clínica renal tres veces por semana aproximadamente.

 

Cifras en Colombia

Según reportes de la Cuenta de Alto Costo, en el 2017 se registraron datos de más de 4.1 millones de personas con enfermedad renal crónica, o alguna de sus enfermedades precursoras como Diabetes e Hipertensión, de las cuales más de 35 mil estaban bajo terapia renal sustitutiva.

 

Sobre el informe

Los indicadores que fueron objeto del estudio en los países de América Latina fueron el contexto, políticas e instituciones de valor para el cuidado renal, cuidado centrado en el paciente, resultados y experiencias de los pacientes, enfoque de costos y sistemas de pago. Así mismo se abordaron consultas de literatura, conocimientos adquiridos en un Foro Educacional de la 6ª Conferencia ISPOR (International Society For Pharmacoeconomics and Outcomes Research) para Latinoamérica, decisiones tomadas en base al valor, y entrevistas con algunos de los participantes del foro. Los profesionales entrevistados eran expertos en diversas áreas como legisladores, nefrólogos, y representantes de pacientes.

 

Lo que concluye The Economist

La reconocida publicación internacional afirma que Colombia tiene varios elementos para los modelos de asistencia médica basada en el valor, siendo el único país, de los estudiados en el informe, que estandariza los datos en los registros epidemiológicos y que tiene políticas nacionales que promueven la integración del cuidado y/o la gestión de la enfermedad usando un enfoque centrado en el paciente.

“En esta evaluación, Colombia constantemente apareció como el sistema más desarrollado para el cuidado renal, mostrando algunas semejanzas con el modelo avanzado de Ontario, demostrando que el sistema de salud en general y el cuidado renal en particular están similarmente alineados con los modelos de asistencia médica basada en el valor”, afirman.